
«Si algo bueno te pasa, viaja para celebrar; si algo malo te pasa, viaja para olvidar; si nada te pasa, viaja para que algo pase»
Teniendo esta frase en mente, decidí viajar a Colombia para celebrar la culminación de un capítulo en mi vida profesional, Cartagena era un destino que tenía entre ceja y ceja porque había escuchado que era una ciudad muy bonita y porque fue el hogar de uno de mis escritores favoritos: Gabriel García Márquez. Como tenía poco tiempo disponible, tenía que aprovechar al máximo estos 4 días. Este viaje iba a ser distinto, mi primer viaje solaaaaa, que emoción!!!
Día 1:
Salí temprano de Lima, a las 8:40am, en un vuelo con escala en Bogotá y llegué aproximadamente a las 5pm a Cartagena. Al bajar del avión me di cuenta de que no encontraba mi celular, así que regresé al avión a recogerlo porque tal vez lo había dejado en el asiento… NADA! Las aeromozas me ayudaron a buscar hasta en el piso pero seguro ya se lo habían llevado, así que nunca lo encontré. Adiós celular, adiós mapa, adiós GPS, adiós reloj, adiós alarma, adiós tarjetas de embarque, adiós cámara, adiós, adiós, adiós, hola aventura.
Con ese sinsabor salí del aeropuerto, hacía muuucho calor, cambié un poco de dólares para el taxi y me llevaron hacia el hostel: El Viajero (felizmente tenía todos los datos de mis reservas en mi agenda). Salimos de la zona del aeropuerto y cuando llegamos a la zona amurallada el paisaje era lindo, el mar a un lado, personas disfrutando la puesta de sol en la muralla, niños jugando cometa. Sabía que vendrían días geniales, de eso no me cabía la menor duda.

Mi hotel estaba dentro de la ciudad amurallada, el taxista me dijo que era una zona tranquila y segura. El Viajero Hostel cuenta con habitaciones compartidas e individuales; escogí este hostel porque ofrecía habitaciones compartidas de mujeres, otros ofrecían habitaciones compartidas mixtas y por ser mi primer viaje sola, no quería arriesgarme tanto. El hostel lo encontré en booking, es una página que uso para encontrar hoteles y buscarlos de acuerdo a los precios y la zona en la que se encuentran. Me dieron una cama, mis sábanas y conocí a mis compañeras de cuarto: una china que vivía en USA, dos francesas, una colombiana y una española, bonito grupo.
Me puse ropa adecuada para el calor y con mapa en mano salí a caminar por el malecón, por toda la muralla, que bordea el mar, es un bonito espacio público. Llegué hasta Café del Mar, es un bar/restaurante al que la gente va al atardecer porque está sobre la misma muralla y la vista es hermosa. Las calles son lindas, pequeñas, las casitas tienen fachadas coloridas, pintorescas y con plantitas.
Al llegar al hostel, en la noche, estuve descansando en el patio y me invitaron a participar de las clases de bachata en el bar, fue muy entretenido, conocí un grupo de amigos alemanes que viajaban juntos y la chica de su grupo me invitó a acompañarlos a una discoteca, así que, con otros del hostel que se sumaron al grupo, salimos de fiesta!! La música me gustó mucho: merengue, bachata, mucha salsa, reggaeton y estaba de moda La Bicicleta de Carlos Vives y Shakira, en cada esquina se escuchaba esa canción.
Día 2:
Decidí tomar el city tour, que salía desde la torre del reloj a las 11 am, si no tienen tour ahí mismo pueden contratarlo. Fui sola pero conocí a un chico que también viajaba solo y se hospedaba en mi mismo hostel así que ya tenía quien me tome fotos en todo el city tour jajajaja. Visitamos los puntos más representativos de la ciudad: Iglesia y Plaza San Pedro Claver, Convento de Santo Domingo y otros.
El primer lugar en que bajamos fue el Convento de la Popa, ubicado en el lugar más alto de la ciudad. De aquí pueden sacar las mejores fotos panorámicas de la ciudad de Cartagena.


Después de realizar un recorrido en el que nos contaron la historia del lugar y tomar algunas fotos, volvimos al carro, que por cierto, es una chiva, así le llaman. No le tomé foto pero conseguí esta de internet.

Más tarde bajamos para entrar al Castillo San Felipe de Barajas, que en verdad es un fuerte que se utilizó para proteger la ciudad de las invasiones de los piratas. Aquí también hay una vista bonita de la ciudad.

También bajamos en el monumento de los zapatos viejos, que se hizo en homenaje a Luis Carlos Lopez, un poeta que comparó el amor que le tiene a Cartagena con el amor que uno le tiene a sus zapatos favoritos que ya están viejos por tanto usarlos.

No es gran cosa, pero se pueden tomar fotos divertidas aquí. Luego nos llevaron a una zona conocida como las bóvedas, que antes eran las mazmorras; ahora es un lugar para comprar recuerdos y bijouteria con esmeraldas. Colombia es el mayor productor de esmeraldas en el mundo, así que pueden aprovechar en comprar desde aretes, collares, hasta esmeraldas sueltas.
Para terminar, entramos al centro histórico, visitamos la Catedral de Cartagena y otras construcciones emblemáticas de la zona, aquí terminó el tour. Desde el centro histórico volví caminando nuevamente por el malecón para ver el atardecer, esta siempre es mi parte favorita del día. Al final del día fui a cenar a Juan del Mar, es un lugar muy recomendado para comer comida marina.
Cartagena es una ciudad muy bonita, está dividida en la zona antigua y la zona moderna, la diferencia es muy marcada.

No he podido tomar fotos muy bonitas pero si buscan en internet pueden ver que Cartagena es una ciudad hermosa!! Casi todo lo turístico se encuentra dentro de la zona antigua así que es buena idea hospedarse dentro o cerca para recorrer la zona caminando.
El siguiente día merece un post completo, por ello separaré mi viaje en dos partes, ya verán!!!
Hasta la próxima aventuraaa!!!! 😉