
Holaaa!! 🙂 escribiendo desde un lugar caliente, para hablar de un lugar frío.
Desde hace muchos años soñaba con viajar a la ciudad más austral del mundo, Ushuaia; está ubicada al sur de Argentina. Para llegar hasta allá, tuve que tomarme varios días porque sabía que sería un largo viaje, así que tomé 10 días para esta aventura y celebrar mi cumpleaños durante el viaje. La primera vez en el fin del mundo, la primera vez que celebro un cumpleaños fuera de casa.
Cada vez que decía que me iba a Ushuaia, todos me decían «Ushuaia? Para qué quieres ir allá?» jajaja la verdad es que ni yo entendía esa inquietud, solo quería conocer la ciudad más austral del mundo, la más cercana a la Antártida (que también está en mi lista de lugares por visitar) . Decidí comprar un vuelo con dos escalas, una en Santiago de Chile y otra en Buenos Aires, así que aproveché para conocer ambas ciudades durante este viajecillo. Para llegar a Ushuaia no hay vuelo directo desde Lima, pero se puede llegar vía Santiago de Chile o vía Buenos Aires, yo viajé en LATAM, pero Aerolíneas Argentinas también llega hasta allá.
Les cuento que como siempre me pasan cosas, esta vez se retrasó mi vuelo al llegar a Santiago de Chile, tuve que esperar 5 horas hasta que finalmente salió mi vuelo hacia Buenos Aires; por el mal momento, me cambiaron a primera clase y tuve el vuelo más relajante de la vida 🙂 Me quedé un día en Buenos Aires y luego partí hacia Ushuaia.

Entonces volé de Buenos Aires a Ushuaia (el vuelo duró como 3 horas) y llegué como a las 9am, la ciudad es muy cerca del aeropuerto y yo no podía más con la emoción de ver cómo Ushuaia se iba abriendo paso. No les pasa que el aeropuerto es una zona neutral pero cuando salen de él y comienzan a adentrarse en la ciudad es como ir descubriendo un mundo nuevo? Yo amo esa sensación!
Da la impresión de ser una ciudad pequeña, de estilo europeo, me pareció muy linda, acogedora, encontré gente muy amable desde el comienzo. El hostel en el que me hospedé se llama Yakush, está en muy buena ubicación, en plena calle principal (que tenía solo 10 cuadras, creo) y cerca a un supermercado, restaurantes, Hard Rock (lo estaban aperturando el día que llegué), entre otros. Hacía mucho frío, estuve a 1 grado, o 2 grados celsius, pero con calentadores uno se puede defender muy bien.
Al llegar, hice todos los arreglos para salir a un tour por el Canal Beagle, se puede tomar el de la mañana o el de la tarde. El Canal Beagle marca la frontera entre Argentina y Chile, en este tour pudimos ver el Faro del Fin del Mundo, la isla de cormoranes, de lobos de mar y al final del tour vimos la pinguinera, yo me quedé enamorada de los pinguinos ❤ Si en la ciudad hace frío, en el recorrido en barco hace frío por mil!! deben abrigarse el cuello, la cabeza, las manos, hasta los ojos si es posible!!
Fue un día super bonito, volví al hotel a cocinarme la cena y prepararme para el día siguiente: Tenía planeado hacer un trekking hasta la Laguna Esmeralda.
Salimos temprano, a las 8am, caminé hasta un supermercado en el que me encontré con los organizadores del tour que separé en el hostel. Llegamos en 20 minutos al lugar desde donde comenzaríamos la caminata, era de aproximadamente 2 horas de ida y 2 horas de regreso, el nivel de dificultad es fácil; sin embargo, hace mucho frío y hay zonas en las que había nieve o hielo y tuvimos que bordear varios caminos para no mojarnos más de lo normal. El camino era hermoso: paisajes enormes, bosques rodeados de montañas y riachuelos congelados. Ya íbamos caminando más de 2 horas cuando llegamos hasta un morrito y el río a su costado anunciaba lo que estaba por venir, subimos aquel morrito y ahí estaba!! La Laguna Esmeralda encajonada entre las montañas, con ese color tan característico, aunque se ve mucho más bonita cuando hay sol, el día que fui estaba un poco nublado pero valía totalmente la pena a pesar de que sufrí un poco por el frío.
Cada vez que recordaba donde estaba, no podía creer lo lejos que había llegado y lo contenta que me sentía por sobrevivir a esta aventura yo sola, era el primer viaje largo que hacía, aunque solo fueran 10 días. Caminaba contenta por la calle principal de 10 cuadras y me iba al puerto a ver las enormes embarcaciones con los contenedores, veía las casitas de estilo europeo que se reflejaban en el mar y encontraba tanta tranquilidad en eso que simplemente caminar por esa ciudad tan tranquila ya era la mejor parte del viaje. Entraba a cualquier café a pedirme chocolate caliente para escapar del frío.
Recomiendo unos 3 días en esta ciudad, es suficiente y muchos hacían un recorrido por toda tierra del fuego desde Ushuaia hasta Chile, pasaban por Punta Arenas y así continuaban su camino hacia el norte, definitivamente está dentro de mis planes conocer esta parte de la Patagonia. Sinceramente, no hice mucho en Ushuaia, solo relajarme, caminar y pasar el rato. No les pasa a veces? Se llenan de actividades en un viaje y regresan a trabajar más cansados de lo que estaban cuando viajaron, pues yo solo quería relajar.
Les cuento que desde Ushuaia salen expediciones a la Antártida, la más barata que vi costaba 5000 dólares (guardé la experiencia para cuando me sobren unos 5 mil dólares), eran de 10 a 12 días en un barco e incluía todas las comidas.
Pd. Escribí este post hace mucho tiempo y lo encontré en borradores, así que lo publicaré tal cual y hasta la próxima aventura! Actualización: Ya no estoy en un lugar cálido.